Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Pemex atraviesa uno de los capítulos financieros más complejos desde su fundación. Con una deuda financiera total que supera los 100 mil millones de dólares al primer semestre de 2025, representa una carga estructural que condiciona el futuro energético y fiscal del país.

Está marcado por un entorno tenso por la continuidad de Jerome Powell, incertidumbre comercial, presiones en deuda soberana ante el deterioro fiscal global y el riesgo de sanciones al petróleo ruso que podría disparar primas de oferta, todo esto coincidiendo con el inicio de la temporada de reportes corporativos y lecturas de inflación inconclusas sobre el impacto arancelario.
Estamos viviendo una transformación profunda y estructural en todos los ámbitos y todo marcado por la incertidumbre, la crisis de paradigmas tradicionales, la aceleración tecnológica y la necesidad de contar con un enfoque sistémico que nos permita dar respuestas propositivas.