Ormuz se reabre y los mercados reajustan sus expectativas

Las menores tensiones geopolíticas en Medio Oriente han provocado una fuerte corrección en los precios del petróleo y una reducción de la prima de riesgo energética. Sin embargo, la Fed mantiene una postura cautelosa ante una inflación aún elevada, llevando al mercado a anticipar una trayectoria de tasas más restrictiva y generando ajustes relevantes en las curvas de bonos de Estados Unidos y México.
Por Leslie Orozco
Hace apenas unas semanas, el conflicto entre Estados Unidos e Irán mantenía a los mercados de energía en vilo. Hoy, el panorama es notablemente distinto: la entrada en vigor de un acuerdo de paz provisional permitió reabrir parcialmente el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Aunque el flujo de embarcaciones todavía no regresa a sus niveles habituales, la sola noticia bastó para que los precios del crudo retrocedieran de forma considerable.

El Brent, referencia europea del petróleo, acumula una caída de 32.9% desde los máximos alcanzados durante el conflicto y cotiza marginalmente por debajo de los 80 dólares por barril. El WTI, su contraparte estadounidense, llegó a cotizar en 73.6 dólares por barril, su nivel más bajo desde marzo.

Esta compresión en la prima geopolítica se reflejó en un aplanamiento de la curva de futuros y una estructura de backwardation (precio spot mayor al precio futuro) menos pronunciada. Además, esta moderación ya se siente en la economía cotidiana. El precio promedio de la gasolina en Estados Unidos cayó por debajo de 4 dólares por galón por primera vez desde finales de marzo, un alivio directo para los bolsillos de millones de consumidores.

Mientras el mercado petrolero respira, la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene la guardia en alto. En su última reunión decidió, por unanimidad, mantener su tasa de referencia sin cambios, en un rango de 3.50% a 3.75%. El mensaje detrás de la decisión, sin embargo, fue cauteloso: nueve de dieciocho miembros del comité ahora anticipan subir las tasas en 2026, cuando en marzo ninguno lo consideraba probable. La razón está en la inflación.

El Fed revisó al alza sus proyecciones. La inflación general ahora se espera en 3.6% (vs previo 2.7%), mientras que la inflación subyacente, la que excluye alimentos y energía, en 3.3% (vs previo 2.7%). Aunque el petróleo se haya abaratado, las presiones inflacionarias que dejó el conflicto geopolítico no han desaparecido del todo.

Kevin Warsh, al frente del banco central, señaló que la política monetaria continúa siendo moderadamente restrictiva y reiteró su compromiso con la estabilidad de precios. También anunció la creación de cinco grupos de trabajo internos enfocados en el manejo del balance, los marcos para entender la inflación, la productividad, el empleo y la comunicación institucional.

Bajo esta coyuntura, el mercado recalibró sus expectativas hacia una postura más restrictiva por parte del Fed. Ahora, la curva incorpora alzas de 38pb para 2026 desde 20pb hace una semana y 14pb a finales de mayo. Esta situación tuvo un impacto inmediato en los mercados de bonos. Los Treasuries de corto plazo registraron amplias pérdidas, llevando a la tasa de 2 años a su nivel más alto desde febrero de 2025 en 4.18%.

Por otra parte, los Treasuries de largo plazo incorporaron un respiro. En consecuencia, la curva se aplanó con fuerza llevando al diferencial entre la tasa a 2 y a 10 años a mínimos de 27 puntos base, nivel no visto desde abril de 2025. En paralelo, la curva de Bonos M en México registró un comportamiento similar.

En suma, las menores tensiones geopolíticas han reducido los precios del petróleo y moderado las presiones energéticas, pero la Fed mantiene un tono restrictivo ante riesgos inflacionarios persistentes. En consecuencia, los mercados ajustan sus expectativas hacia tasas más altas por más tiempo.
*Subdirectora de Renta Fija, Tipo de Cambio y Commodities de Grupo Financiero Banorte.
Twitter: @LeslieOrozcoV
LinkedIn: Leslie Orozco
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión del IMEF.

Suscríbete a IMEF News

Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

Te puede interesar

Empresas mexicanas pierden terreno en Estados Unidos: Barclays

Durante marzo y abril, las ventas de las empresas mexicanas de tequila, pan y harina disminuyeron entre 9 y 3.5%, de acuerdo con un análisis de Barclays, la firma financiera inglesa, basado en datos de NielsenIQ y Numerator.

Liquidez: la sangre que fluye por las venas de una entidad

La liquidez es el dinero disponible en caja, bancos y sus equivalentes para la realización de pagos en el corto plazo; sin el flujo de efectivo una entidad no puede operar eficientemente, es como si el cuerpo humano se quedara sin sangre para realizar sus funciones vitales.

¿Cómo está México y qué necesita para crecer?

La ausencia de crecimiento, bajas inversiones y lo que esto implica, además de eventos geopolíticos inesperados y una dinámica comercial incierta con Estados Unidos pueden afectar las estimaciones en el corto plazo; para evitarlo es fundamental ofrecer certidumbre jurídica y regulatoria.

La guerra entre EE. UU. e Irán dispara la volatilidad petrolera y encarece el “escudo fiscal” de México

El crudo, más caro y errático; la gasolina importada con precios más altos y un mercado más nervioso mientras el diésel presenta la mayor inestabilidad del año. Así se puede definir el panorama que desde el análisis del Comité de Energía e Infraestructura del IMEF debe tener un puntual seguimiento por su impacto en las finanzas públicas y la certidumbre del sector energético en México.

Truss no es Thatcher

Con menos de un mes como primera ministra del Reino Unido, Liz Truss ha zanjado una crisis económica y política. Su plataforma electoral la basó en que seguiría políticas liberales como lo hizo Thatcher, pero Truss no es Thatcher.

AMLO nombra a Raquel Buenrostro como la nueva titular de la Secretaría de Economía

Raquel Buenrostro tomará las riendas de la Secretaría de Economía tras la renuncia de Tatiana Clouthier.

Programas sociales no ayudaron a abatir pobreza ni reducir desigualdad: OCDE

México presenta uno de los mayores niveles de pobreza y desigualdad de ingreso entre los 38 países miembros de la OCDE. Al interior del documento Going for Growth 2023/ Apuesta por el Crecimiento, se demostró que la brecha media de pobreza después de impuestos y transferencias entre los países OCDE corresponde al 28.7% de la población.