La paradoja económica de México y los galardonados con el Premio Nobel de Economía 2026. Este artículo aborda ambos temas. Datos duros y reales de unas de nuestras articulistas para contextualizar las contribuciones de Robert E. Hall y Michael Woodford o cómo conectar lo micro con lo macroeconómico.
Por Adriana Reyes Urrutia
En la edición anterior (148) de News IMEF Delia Paredes escribió que la economía mexicana registra una paradoja: se invierte a ritmos históricos, pero los hogares frenan el gasto. “La combinación resulta poco intuitiva. México parece estar invirtiendo más al mismo tiempo que los hogares gastan menos de lo que sugerirían sus ingresos. Aquí la pregunta no es simplemente por qué se desaceleró el consumo. Es por qué más ingreso, más empleo y todavía más crédito ya no parecen traducirse en la misma expansión del gasto”.
Cuando el 12 de octubre, día en el que se publicó la edición 148, la Academia Sueca dio a conocer a los ganadores del Premio Nobel de Economía 2026 regresé al artículo de Delia para detenerme en la pregunta que hizo y en otra más, a la que sumó algunas razones: “¿Dónde está el problema? Si el problema no está únicamente en cuánto ingreso se genera, puede estar en quién lo recibe y en qué espera hacer con él”.
A partir de ahí leí con mucha atención por qué Robert E. Hall y Michael Woodford, ambos estadounidenses, fueron galardonados con el Premio Nobel de Economía 2026.
LA IMPORTANCIA DE LAS DECISIONES DE LOS HOGARES Y LAS EMPRESAS
Robert Ernest Hall nació el 13 de agosto de 1943 en Palo Alto, California; es profesor emérito de la Universidad de Stanford e investigador principal de la Institución Hoover. En 1978 presentó la Hipótesis del Paseo Aleatorio del Consumo con la que argumentó que el consumo no depende de los ingresos actuales, sino de las expectativas de ingresos futuros de los hogares (basándose en la teoría del ingreso permanente). También ha investigado a fondo la dinámica laboral en épocas de crisis económicos, analizando por qué el desempleo sube de forma abrupta y se recupera con lentitud.
Michael Dean Woodford nació en 1955 en Chicopee, Massachusetts; es un influyente macroeconomista y teórico monetario estadounidense, reconocido por ser uno de los líderes de la escuela neokeynesiana. Actualmente se desempeña como profesor de Economía Política en la Universidad de Columbia. Gran parte de sus investigaciones recientes examinan cómo las desviaciones de las expectativas puramente racionales y las fallas de percepción de los agentes económicos afectan las políticas fiscales y monetarias.
El trabajo de Woodford proporcionó el núcleo teórico del modelo de tres ecuaciones que rige hoy en día las decisiones de los bancos centrales más importantes del mundo para combatir crisis inflacionarias y mitigar los ciclos de recesión.
Aunque sus trabajos abordan cuestiones distintas, ambos han ayudado a responder algunas de las preguntas más importantes para los macroeconomistas: ¿Qué papel juegan las expectativas en las decisiones que tomamos? ¿Cómo afectan a la actividad económica? ¿De qué manera pueden las políticas económicas contribuir a estabilizar la economía?
Los ahora galardonados prestaron mucha atención a las decisiones de hogares, trabajadores y empresas, así como al papel de las expectativas. Como resultado, a los modelos macroeconómicos incorporaron fundamentos microeconómicos, es decir, consideraron el comportamiento individual de los agentes que no actúan únicamente en función de la situación actual, sino también de lo que esperan que ocurra en el futuro.
En ese sentido, propusieron que, si anticipamos cambios en los impuestos, la inflación o los tipos de interés, podemos modificar nuestro comportamiento, incluso antes de que esos cambios se produzcan.
HALL: CONSUMO, EMPLEO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
Las aportaciones Hall han ayudado a conectar el comportamiento individual con la evolución agregada de la economía. Sus investigaciones muestran cómo las decisiones de hogares, empresas y trabajadores terminan influyendo sobre variables como el consumo, el empleo o el crecimiento económico.
Con la Hipótesis del Paseo Aleatorio del Consumo de 1978 mostró que los hogares modifican su consumo hoy cuando reciben nueva información sobre lo que obtendrán en el futuro. Con esta idea cambió la forma de entender el comportamiento de los consumidores: las políticas económicas no afectan al gasto de los hogares únicamente a través de su impacto inmediato sobre la renta o los tipos de interés; también a través de las expectativas que generan sobre los gastos e ingresos futuros.
Su investigación sobre el mercado laboral ayudó a explicar por qué el desempleo puede persistir, incluso cuando la economía se recupera y por qué la contratación de trabajadores no responde de forma instantánea a los cambios en la situación económica. Para ello incorporó elementos como la búsqueda de empleo, los procesos de contratación y otras fricciones que impiden que el mercado laboral se ajuste rápidamente.
Este punto me regresó al análisis de Delia (La demanda interna sigue bajo presión), a la parte en la que plantea ¿dónde está el problema? “El segundo candidato es la composición del empleo…”. Ya antes se había referido a las remesas como un primer candidato.
La parte del empleo la explicó Delia con datos recientes de la ENOE correspondientes al empleo informal: “Si una proporción creciente del nuevo empleo se concentra en ocupaciones con menores ingresos o menor crecimiento salarial, la fortaleza del ingreso agregado de los hogares podría ser menor de lo que sugieren las cifras del empleo formal.
Catorce días antes al artículo de Delia Gabriela Siller ya había realizado un análisis sobre el empleo, en el que señaló que las cifras muestran que el mayor crecimiento económico esperado para 2026 no se está traduciendo en empleo formal. Por supuesto que regresé al artículo de Gabriela para releer los números y su contexto, y luego volver al artículo de Delia.
El tercer candidato citado por ella fueron las expectativas: “La confianza del consumidor cayó 1.2 puntos en septiembre, a 45.1, con retrocesos en sus cinco componentes. Frente a un año antes, la percepción sobre la situación actual del hogar prácticamente no cambió y tampoco lo hizo la posibilidad de comprar bienes duraderos. El deterioro se concentra en otra parte: la evaluación de la situación económica del país cayó 1.9 puntos y la expectativa para los próximos doce meses, 2.7. Los hogares no reportan que les vaya sustancialmente peor. Reportan que esperan que al país le vaya peor”.
WOODFORD: EXPECTATIVAS Y POLÍTICA MONETARIA
Las expectativas me regresaron al trabajo de Michael Woodford quien desarrolló un marco para comprender cómo las expectativas determinan la efectividad de la política monetaria. Sus investigaciones muestran que las expectativas desempeñan un papel fundamental en la determinación de la inflación y de la actividad económica.
Woodford señala que las empresas fijan precios teniendo en cuenta no solo la situación actual, sino también la que esperan encontrar en el futuro. Del mismo modo, los hogares toman decisiones de gasto y ahorro anticipando cómo evolucionarán la economía y los tipos de interés.
Una de las principales aportaciones de Woodford demuestra la importancia de las expectativas, porque cuando un banco central comunica cómo prevé actuar en los próximos meses o años, hogares y empresas adaptan sus decisiones desde hoy, lo que afecta al consumo, inversión y precios actuales. Otra vez una mirada al pasado.
El Fed sube tasas por primera vez desde 2023. Ese fue el título del artículo de Leslie Orozco. En la sección Mercados escribió que la Reserva Federal elevó su tasa de referencia en 25 pb y, más importante aún, reforzó la expectativa de que las tasas permanecerán altas por más tiempo. Expectativas fue la palabra resaltada.
“Con una inflación aún resistente, un mercado laboral sólido y riesgos energéticos derivados del conflicto en Medio Oriente, los inversionistas ajustaron sus expectativas hacia un ciclo monetario más restrictivo. El resultado fue un repunte en los rendimientos de los Treasuries y una renovada cautela en los mercados financieros”.
De la reacción del mercado, Leslie escribió que ilustró la distinción entre una decisión esperada y un mensaje inesperado. “El dot plot fue la verdadera sorpresa: 16 de 18 participantes proyectan al menos un alza adicional en 2026, con cuatro de ellos anticipando incluso dos más”. Las expectativas.
LO MICRO CONECTADO A LO MACRO
John Hassler, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económica, al dar a conocer a los galardonados en 2026, señaló que las aportaciones de Hall y Woodford son fundamentales para los bancos centrales actualmente, pues constituyen la base de los modelos utilizados para analizar la inflación, el crecimiento y los efectos de la política monetaria. Lo micro conectado a lo macro.
Y en News IMEF los datos reales de nuestros articulistas conectados a las teorías micro y macroeconómicas en unos apuntes sobre el Nobel de Economía 2026.
*Editora News IMEF
Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión del IMEF.
Análisis y opinión de expertos en economía, finanzas y negocios para los tomadores de decisiones.

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