Volatilidad energética por choque geopolítico 

El conflicto en Medio Oriente ha elevado la incertidumbre en el mercado energético, impulsando los precios del petróleo y evidenciando vulnerabilidades en la oferta global. Las tensiones en el Estrecho de Ormuz, junto con decisiones clave de productores y cambios en la OPEP+, han acentuado la volatilidad. Difícilmente, los precios regresarán a los niveles pre-conflicto incluso si se logra una desescalada parcial ante la compleja restauración física.
Por Leslie Orozco
El conflicto en Medio Oriente ha puesto en evidencia la fragilidad del mercado energético global. La combinación de tensiones geopolíticas, problemas logísticos y decisiones estratégicas de los principales productores ha elevado la volatilidad en los precios del petróleo y generado efectos sobre las expectativas de inflación, la política monetaria y la estabilidad financiera. En este contexto, los mercados han atravesado sesiones de cautela, con pérdidas simultáneas en bolsas y bonos soberanos, reflejando una mayor aversión al riesgo ante la falta de señales claras de desescalamiento.

El principal foco de preocupación sigue siendo el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de crudo. La administración de Trump señaló su intención de reactivar el llamado “proyecto libertad”. Conviene recordar que este plan detonó enfrentamientos recientes entre Estados Unidos e Irán, incluyendo la intercepción de misiles por parte de Emiratos Árabes Unidos.

En este entorno, el Brent repuntó hacia los 120 dólares por barril, niveles no observados desde 2022, y se ha estabilizado cerca de 100 US$/bbl, acumulando una ganancia de 40% desde que inició la guerra. La estructura del mercado refuerza la idea de escasez en el corto plazo, con la curva de futuros en backwardation, es decir, con precios actuales superiores a los esperados a futuro. A ello se suma la caída prevista en los inventarios comerciales de la OCDE, que se proyectan por debajo del promedio de cinco años a partir de mediados de 2026.

Hacia adelante, podríamos observar una moderación del conflicto durante el verano, con una reducción gradual de la participación de Estados Unidos, aunque sin un acuerdo formal. Bajo este escenario, y con una reapertura parcial del estrecho, el Brent podría ubicarse en un rango de 75–95 US$/bbl.

Sin embargo, el retorno a niveles previos al conflicto luce poco probable en el corto y mediano plazo, ya que la normalización de la oferta física sería lenta. Los costos económicos y políticos ya son evidentes. De acuerdo con la AAA, el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos ha aumentado cerca de 50% desde que inició la guerra, alcanzando 4.45 US$/galón, lo que eleva la presión sobre la administración estadounidense de cara a las elecciones intermedias en noviembre.

En escenarios alternativos, una resolución rápida podría llevar el Brent hacia 80 US$/barril, mientras que un deterioro adicional del conflicto podría impulsarlo por encima de 170 US$/barril.

En paralelo, la oferta enfrenta cambios estructurales. Emiratos Árabes Unidos anunció su salida de la OPEP y OPEP+ tras más de cinco décadas, argumentando que las disrupciones en el Golfo han limitado la efectividad del sistema de cuotas. Aunque el país busca elevar su capacidad productiva bajo una estrategia independiente, el impacto inmediato sobre los precios sería acotado debido a la persistencia del riesgo geopolítico.

Como señal de continuidad, la OPEP+ acordó un incremento de producción de 188 mil barriles diarios para junio, condicionado a la normalización de la oferta regional.

En suma, la guerra en Medio Oriente ha dado lugar a un entorno de precios más altos y volátiles en el mercado energético. Incluso si se logra una desescalada parcial, la combinación de riesgos geopolíticos, ajustes lentos en la oferta y cambios en la organización del mercado sugiere que la prima por riesgo se mantendrá presente en los precios del crudo durante un periodo prolongado.
* Subdirectora de Renta Fija, Tipo de Cambio y Commodities de Grupo Financiero Banorte.
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