¿Fortalezas y oportunidades? o ¿debilidades y amenazas?
Tal vez la respuesta no sea ni sí, ni no para esas preguntas sino cruzar los elementos y a partir de la disección de un hecho concreto visualizar el rumbo para
corregir, afrontar, mantener y explotar (Matriz CAME).
UN REPASO
La industria automotriz de México ha pasado por
diferentes fases de las que ha salido avante. Desde la segunda mitad del siglo pasado ha ido adoptando modelos de producción para atender a diferentes mercados en determinadas circunstancias.
En 1962 a través de un Decreto se quería aumentar el contenido nacional de la industria automotriz y promover la de autopartes. Se pretendía que para
1964 con la prohibición de la importación de autos terminados se obligara a la fabricación local, forzando el
uso de un 60% de piezas nacionales. En la siguiente década se miró hacia afuera y en
1977 las exportaciones se convirtieron en requisito para producir.
Al inicio de los años
80 se impulsó la regionalización de líneas y modelos para alcanzar economías de escala; y en 1989 se redujo el contenido nacional obligatorio a 36%, sentando las bases para una apertura gradual del mercado.
Durante los
años 90 la industria se transformó profundamente por la
apertura comercial y la firma del TLCAN para que en la primera década de este siglo consolidara su perfil exportador con una profunda diversificación de marcas.
La transición hacia la madurez del TLCAN y choques macroeconómicos globales redefinieron las reglas del juego.
La
industria automotriz es un ejemplo del desarrollo sectorial de México. Las fases por las que pasó desde hace casi
55 años reflejan las etapas económicas no solo del país sino del mundo. La entrada en vigor del TMEC reconfiguró las reglas operativas, logísticas y laborales.
A partir de la
segunda administración de Donald Trump, el sector enfrenta una de sus etapas de mayor tensión y reconfiguración estructural debido a una agresiva política de aranceles unilaterales,
exigencias de relocalización hacia Estados Unidos y la presión de la revisión anual del TMEC.
No obstante, aunque el panorama genera incertidumbre,
las empresas no abandonan México; en su lugar, están redefiniendo estratégicamente el tipo de vehículos y componentes que fabrican en suelo mexicano.
Por ejemplo, como se comentó en el artículo,
Industria automotriz, no todo es sobre ruedas
las firmas están asignando a México la manufactura de autos compactos y SUVs. General Motors ajustó su plantilla laboral en Ramos Arizpe para enfocarse en ensamblar el Aveo y la Chevrolet Groove.
Ante las medidas proteccionistas de Estados Unidos (aranceles del 25% al contenido no norteamericano) y la decisión de ir a revisiones anuales del TMEC hasta 2036,
la reconfiguración durante 2026 representa un reacomodo estratégico de modelos, inversiones y proveeduría, lo que implica cruzar los elementos y a partir de la disección de un hecho concreto visualizar el rumbo.
El
sector automotriz sigue siendo una de las actividades manufactureras más relevantes en términos de producción, generación de valor agregado, integración regional y crecimiento económico. Pero debemos tomar en cuenta que México no nació como una plataforma exportadora, su desarrollo inicial estuvo orientado a la sustitución de importaciones. En el camino hizo los ajustes que se pueden hacer ahora también.
AHORA, QUÉ HACEMOS CON LO QUE TENEMOS
PARTAMOS DE UN EJERCICIO

Recientemente, la ensambladora de autos
KIA anunció la inversión de 649 millones de dólares en la planta que tiene en el municipio de Pesquería, Nuevo León, con el objetivo de iniciar el ensamble de dos modelos de coches eléctricos el EX y el SXL, con un precio promedio de 689,700 y 767,700 pesos, respectivamente. Además, la armadora anunció que la producción será de 20,000 a 45,000 unidades de estos vehículos y el mercado será nacional y de exportación.
Con estos datos nos dimos a la tarea de
calcular el impacto económico de esta inversión en Nuevo León considerando dos efectos y dos escenarios. Los primeros son:
1 Corto plazo (se observa en el primer año). Consiste en la derrama económica provocada por la ampliación de la planta y la línea de producción.
2 Mediano plazo. La contribución económica por el aumento en las ventas de coches eléctricos, tanto en el mercado nacional como externo.
Los escenarios se plantearon a partir de la producción de:
•
20,000 unidades (10,000 de cada modelo).
•
45,000 unidades (22,500 de cada modelo).
Tanto en los efectos como en los escenarios se toma en cuenta cómo se genera y distribuye la producción del país, considerando las
relaciones de compraventa intersectoriales, intra e interregionales de Nuevo León y el resto del país para cuantificar el impacto del aumento de la inversión y de las ventas de coches, tomando en cuenta a toda la cadena de suministro nacional, esto es, tanto a los proveedores directos como indirectos de Nuevo León y el resto del país.
Para la formación bruta de capital fijo nacional, las industrias de la construcción, cemento, vidrio, productos metálicos, así como maquinaria y equipo sirvieron para este ejercicio prospectivo mientras que para el impacto de la venta de los coches eléctricos los sectores líderes exportadores (maquinaria y equipo, equipo de cómputo y componentes electrónicos, aparatos eléctricos y equipo de transporte).
A partir de lo anterior —y de acuerdo con el Modelo de Demanda de Leontief Birregional mediante el cual se calculan los multiplicadores del producto, valor agregado y empleo de México y dos regiones: Nuevo León y el resto del país—,
un aumento en la inversión de 10 millones de pesos expande de manera directa e indirecta la producción nacional en 15 millones de pesos, de los cuales 12.6 millones se generan en Nuevo León y 2.4 millones en el resto del país
Mientras que, a
10 millones de pesos de ventas de coches se asocia la generación de 5.3 empleos directos e indirectos en nivel nacional, 3.5 en Nuevo León y 1.8 en el resto del país. El empleo está expresado en número de trabajadores por millón de pesos (de 2018), lo que sirve pasa considerar la expansión en el empleo.
Los
efectos de los 649 millones de dólares (tomando un tipo de cambio de 18 pesos por dólar)
de inversión se dan en el primer año, pero los del aumento en las ventas de coches tardan un poco más y duran por años.
Por ello, para aproximar adecuadamente el impacto económico de las ventas, el efecto en la producción y el valor agregado se cuantificó estimando el aumento en las ventas de coches eléctricos en un
horizonte de planeación de 30 años, valorado en millones de dólares de 2026 y como porcentaje de producción, valor agregado y empleo en los dos escenarios, el de 20,000 unidades y el de 45,000.
A la inversión de 649.0 millones de dólares se le descontaron los impuestos y el contenido de importación para quedar en 514.7 millones de dólares. El monto del aumento en venta se obtuvo multiplicando la producción por el precio de venta.
A partir de lo anterior:
•
Aumento en la inversión. Expande la producción nacional en 771.2 millones de dólares, de los cuales 649.0 millones se generan en Nuevo León y 122.2 millones en el resto de México.
•
Valor agregado. El impacto a nivel nacional es de 393.7 millones de dólares: 322.4 en Nuevo León y 71.3 en el resto de los estados.
•
Empleo. Se generan 6,834 puestos en México: 4,876 vinculados a la economía de Nuevo León y 1,959 en el resto del país.
La derrama económica de la producción de coches eléctricos no es despreciable cuando la analizamos en términos del valor que genera a lo largo de 30 años. Si nos vamos al escenario 1 — el conservador donde solo se producen 20,000 unidades—, los efectos son:
•
Producción bruta. A nivel nacional 17,061.1 millones de dólares, a Nuevo León le corresponden 14,992.2 millones de dólares.
•
Valor agregado. 5,647.0 millones de dólares, de los cuales 4,457.2 millones son para Nuevo León.
•
Empleo. 5,658.0 en general, 3,708.0 para Nuevo León.
La diferencia en los tres indicadores corresponde al resto del país.
En términos porcentuales para los indicadores macro de 2026, el impacto es especialmente importante para Nuevo León; bajo el escenario 1, el aumento en ventas durante 30 años provoca un aumento en la producción equivalente al 7.0% de la producción del estado en 2026 y del valor agregado de 3.7% de su nivel de 2026. En el caso del escenario 2, los efectos por lo menos se duplican.
LO QUE DEJA EL EJERCICIO
En Nuevo León hay más de 300 empresas coreanas; su presencia ha favorecido el crecimiento de sectores clave como el automotriz y electrónico (y de la electromovilidad), creando más
empleo, transferencia tecnológica y el desarrollo de proveedores locales, lo que ha contribuido a consolidar
un ecosistema industrial altamente competitivo.
En
2014 KIA llegó al municipio de Pesquería y detrás —dentro del Parque Industrial KIA o en parques colindantes del municipio— múltiples empresas coreanas, principalmente filiales de la automotriz y proveedoras directas de componentes automotrices (Tier 1). Este desarrollo, incluso ha hecho que la
zona sea identificada como «Pescorea».
El fenómeno
“Pescorea” ha contribuido a que Nuevo León ocupe el primer lugar nacional en formalidad laboral —34.8% de informalidad— con todos los beneficios que implica esta condición para la población y el país.
La reciente
inversión de KIA apunta, como se puede ver en el ejercicio que se presentó, a tomar la oportunidad y aprovechar los retos que implican la relocalización, los aranceles, las nuevas tecnologías y los requerimientos de los consumidores, coyuntura en la que la electromovilidad nos da una llave para evolucionar, como ya demostramos que podemos hacerlo desde hace 55 años.
A veces los números son suficientes para comprobar las hipótesis, en ocasiones una imagen sirve para refrendar. De acuerdo con el
Índice de Luminosidad, las estimaciones del impacto de KIA en el municipio de Pesquería podrían encender más luces en la entidad y en el país.
El Índice de Luminosidad se basa en una premisa simple: a medida que una sociedad se desarrolla, produce, consume y expande, sus ciudades necesita más iluminación artificial por las noches para sus fábricas, comercios, hogares e infraestructura de transporte.
Según el Fondo Monetario Internacional, la iluminación nocturna refleja, en términos generales, dos aspectos de la evolución de una economía: la expansión espacial o, con menor frecuencia, la contracción.
En las economías en crecimiento, con el tiempo se iluminan más áreas y más píxeles comienzan a registrar luz. Por el contrario, en las regiones sumidas en conflictos, más zonas de tierra se oscurecen y más píxeles comienzan a perder luz.
Así, entonces,
el ejercicio nos da elementos para visualizar el rumbo para corregir, afrontar, mantener y explotar lo que hoy tenemos.