La administración de Donald Trump todavía se encuentra en su segundo año de gobierno y está programada para terminar en enero del 2029, por lo que no desaprovecharán la oportunidad de usar la revisión del TMEC como herramienta de negociación en el avance de sus otros objetivos.
En este mismo sentido, es improbable que el gobierno de Estados Unidos ponga fin al tratado de forma anticipada, pues al interior son varios estados clave los que dependen de sus exportaciones a México,destacando Texas, con fuerte presencia republicana en el Congreso.
Dentro del proceso de revisión del TMEC será importante:
•Modificaciones propuestas a reglas de origen. Es probable que Estados Unidos busque fortalecer las reglas de contenido regional y contenido laboral para industrias clave como la automotriz, lo que llevará a una reconfiguración de las cadenas de suministro. Aunque esto puede resultar doloroso para México en el corto plazo, permitiría que el país siga como componente clave de la industria automotriz norteamericana.
También serán relevantes las exigencias de contenido regional para la industria de equipo de cómputo, para la cual actualmente se aplican reglas flexibles que permiten la triangulación de insumos para su remanufactura y exportación a Estados Unidos.
De realizarse, las modificaciones a las reglas de origen para esta industria deberán priorizar un enfoque de gradualidad, a la par de promoción industrial en México para que crezca la inversión en el sector. De lo contrario, las empresas del sector simplemente decidirán moverse a Estados Unidos o exportar desde otros países asiáticos, resultando en una caída de las exportaciones mexicanas.
• Restricción de contenido de origen asiático. Es probable que el gobierno de Estados Unidos busque introducir restricciones a las importaciones regionales de insumos de origen asiático, principalmente de países denominados como entidades extranjeras de preocupación, con el fin de evitar que el TMEC se utilice para triangular mercancías desde China.
• Condiciones laborales y salariales. Es probable que exista presión para reforzar las reglas de contenido laboral, derivando en incrementos salariales para industrias clave en México para limitar la ventaja de producir en el país a un menor costo.
• Aranceles sectoriales. Mucho se ha insistido en que los aranceles que impuso Estados Unidos al sector automotriz llegaron para quedarse. La realidad es que estos aranceles también deben ser vistos como una herramienta de negociación y será importante su disminución o sustitución por reglas de origen más exigentes para la industria automotriz, en protección de esta industria en Norteamérica.
• Restricciones legales. Desde la administración pasada en México se dio el cierre del sector energético al sector privado, limitando la capacidad de invertir en la industria eléctrica y de hidrocarburos. Las restricciones para invertir han sido una preocupación constante del gobierno de Estados Unidos y es probable que exista presión para que en México se dé una mayor apertura sectorial a entidades extranjeras. Debido a que México enfrenta limitaciones productivas por la baja inversión en el sector energético, esto podría ser positivo para el crecimiento económico de México a largo plazo.
LO QUE SIGUE…
Es probable que la revisión del TMEC se extienda a 2027 y no puede descartarse que se prolongue a años posteriores. Debido a que, inclusive sin lograr un entendimiento, el tratado se mantendrá en vigor durante 10 años (hasta 2036), no se espera un desplome drástico de la inversión en México, al menos durante lo que resta de la administración de Donald Trump. Sin embargo, es probable que continúe la debilidad de los flujos de nueva inversión por el entorno de incertidumbre.
La política arancelaria de Estados Unidos no terminará con la revisión del TMEC; hay posibilidades de que en los siguientes meses se anuncien nuevos aranceles en un esfuerzo por compensar las medidas respaldadas por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, que fueron declaradas ilegales por la Suprema Corte de Estados Unidos.
Es importante dejar en claro que, a pesar de su gran relevancia, la revisión del TMEC no es el principal riesgo a largo plazo que enfrenta el crecimiento económico de México y el bienestar de su población. Existen otros factores que requieren acciones internas como:
•Consolidación de las finanzas públicas.
•Disminución de rigideces a las que se ha sujeto el gasto público, particularmente en programas sociales y pensiones no contributivas.
•Disminución del costo financiero de la deuda.
•Reestructura de Pemexa través de la venta de activos no productivos, a la par de modificaciones legales que permitan el regreso de inversión privada en el sector energético.
• Fortalecimiento de instituciones autónomas de regulación de mercado.
•Promoción activa de México para atraer inversión extranjera y reactivar la inversión interna. El crecimiento de la inversión se relaciona con mayor productividad y menor informalidad laboral, lo que en el largo plazo mejora el crecimiento económico y la recaudación fiscal.
• Atención a problemas de gobernanza y seguridad pública en varias regiones del país.
Hes posible que durante el proceso de revisión del TMEC los mercados financieros centren nuevamente su atención en noticias relacionadas con la política comercial de Estados Unidos y a las amenazas de Donald Trump en contra de México.
Por este motivo no pueden descartarse episodios de volatilidad cambiaria y una depreciación gradual del peso frente al dólar ante una mayor percepción de riesgo, a lo que se suma un menor diferencial de tasas de interés con Estados Unidos y Japón, lo que reduce el atractivo de realizar posturas de carry trade en favor del peso mexicano.
*Directora de Análisis Económico en Grupo Financiero BASE y profesora de Economía del Tec de Monterrey. Estudió la licenciatura en economía en la Universidad Autónoma de Nuevo León y la maestría y doctorado en finanzas en el EGADE del Tec de Monterrey. Colabora regularmente con medios de comunicación especializados. En 2018 y 2020 fue nombrada por Forbes como una de las 100 mujeres más poderosas de México.
Linkedin: Gabriela Siller Pagaza email: gsiller@bancobase.com Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión del IMEF.
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