La seducción de Donald Trump

Algunas medidas de la reforma que impulsó el presidente de EU benefician a empresas mexicanas o establecidas en México, pero implicará que se muden a aquel país.

Por María Luisa Aguilar

Cuando el Congreso de Estados Unidos aprobó, en diciembre de 2017, la reforma fiscal que anunció con bombo y platillo Donald Trump, se encendieron las alarmas en México.

La iniciativa tributaria más importante en los últimos 30 años pretende atraer nuevas inversiones y evitar que su industria busque proyectos fuera de su territorio. Para Trump, representa la mayor victoria de su administración, con una baja de impuestos por 1.5 billones de dólares.

El núcleo de la reforma fiscal es un recorte a la tasa del impuesto corporativo de 35 a 21%, vigente a partir del 1 de enero de este año. Antes de esta fecha, la tasa corporativa de 35% era la más alta entre los países miembros de la OCDE, con un nivel promedio de 22.5%.

Pero, según expertos de impuestos de las consultoras KPMG, EY y Deloitte, la disminución de la tasa corporativa podrá también favorecer a empresas mexicanas con operaciones en ese país, a la industria manufacturera, servicios de distribución o proveeduría automotriz.

Para los especialistas, otras tres medidas contenidas en la reforma pueden tener un impacto positivo en las empresas establecidas en México: la aplicación de una menor tasa de impuestos por ingresos de intangibles –actividades que aportan valor a los procesos de producción–, la deducción de inversiones y la repatriación de capitales.

Hay reglas contenidas en la reforma, sin embargo, que no resultarán tan favorecedoras como el llamado Impuesto de Erosión Base y Antiabuso (BEAT, por sus siglas en inglés), que anteriormente no se cobraba en Estados Unidos. Éste gravará pagos realizados a subsidiarias o partes relacionadas, por conceptos de intereses, intangibles, servicios e inversiones en activos fijos, que se pretendan deducir en ese país. Aplica sólo para aquellas corporaciones con ingresos superiores a 500 millones de dólares.

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