Cuando ella toma el mando

Foto: Gladys Serrano / Grupo Expansión

Tener a una mujer como líder obliga a seguir nuevas reglas de comportamiento.
Éste es el protocolo que nunca te hará fallar…


Por Yolanda Ruiz

Meg Whitman, CEO de Hewlett-Packard Enterprise, se ve a sí misma como ‘un directivo’ que, casualmente, es mujer. “En ocasiones, el género puede influir o dictar tu estilo de liderazgo, pero no debería… yo sólo me enfoco en dar resultados y en ser auténtica”, relató a Harvard Business Review en mayo pasado. Para ella, todos los altos ejecutivos deben demostrar que son muy buenos en lo que hacen, y ya.

A pesar de que esta idea es cada vez más válida, sólo 18% de las cúpulas directivas en México son ocupadas por mujeres, según la consultora Grant Thornton. Esta baja representatividad hace que aún sea complejo entender el trato que se les debe dar.

Laura Jimeno, responsable del área de Mujeres Ejecutivas en la aceleradora de negocios Victoria 147, asegura que las empresas no se preocupan por el liderazgo femenino. “Incluso diría que la masculinización de las mujeres en puestos directivos es un denominador común para ganar respeto”.

Para evitar este y otros errores, estas ocho reglas te ayudarán a tratar con tu jefa.

1. En los negocios no hay género

No importa el género, siempre debes aplicar la fórmula de mayor rango.

Al presentar a alguien, la primera persona siempre será la que ocupe el cargo más alto, explica Álvaro Gordoa, de Imagen Pública.

2. Olvida tus prejuicios

La primera vez que un hombre tiene a una mujer como líder es muy fuerte, asegura Laura Jimeno. El hombre debe romper sus paradigmas y valorar las diferencias. Una mujer es más democrática y prioriza el balance de vida.

3. No hay mujeres ‘mandonas’

Si una mujer es flexible, se le acusa de débil. Si es autoritaria, se le tacha de ‘mandona’. El sociólogo BJ Gallagher explica que un mismo comportamiento se juzga diferente en la mujer que en un hombre. Debes evitar este juicio fácil.

4. Respeta su autoridad

Nunca se debe cuestionar en público la autoridad de un líder, sea hombre o mujer. En algunos casos la gente se siente más valiente al cuestionar a una mujer líder, pero esto no debe hacerse en público. Cualquier comentario es mejor hacerlo en privado.

5. Evita contacto innecesario

Si no lo haces con un jefe, por qué hacerlo con una líder mujer, cuestiona Álvaro Gordoa. Nunca la saludes con un beso. Siempre debes acercarte a ella estrechando su mano en un movimiento firme. Lo que sí debes cuidar es que ella sea la primera a la que te diriges.

6. No pierdas las buenas maneras

Es bien visto que te pongas de pie cuando llegue una líder a una reunión y al saludarla. Una mujer también debe hacerlo en el sentido contrario, especifica Gordoa.

7. La que lidera la junta, paga

Es común ir a un restaurante y que den a probar el vino al hombre o que le entreguen la cuenta a él. Lo correcto sería dirigirse a la mujer si ella lidera la jerarquía, explica Laura Jimeno, de Victoria 147. Que no te dé pena, las mujeres líderes también pagan las cuentas.

8. La última palabra

Si es la jefa, la última palabra en una reunión la tiene ella, como pasa con un hombre.

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